Una rara medalla colombiana

Por Ignacio Henao

Medalla Libertadores

Medalla otorgada el 20 de julio de 1873 a los
próceres de la Independencia aún sobrevivientes.

En el remate de Subastas Antioqueñas del 20 de octubre de 2007, tuve la suerte de hacerme con esta rara medalla colombiana de plata. Su peso es de 19,7 gr y el diámetro 34,5 mm. El troquel del anverso, con la leyenda La Patria a sus libertadores - 20 de julio de 1873, se encuentra en la colección de troquelería del Banco de la República, lo que sin duda indica que fue acuñada por la Casa de Moneda de Bogotá. Leves huellas en el canto muestran la probable presencia original de un aro.

Investigando un poco su origen, hallé que como parte de las celebraciones del 20 de julio de 1873 se hizo el otorgamiento a los próceres de la Independencia aún sobrevivientes, de medallas de plata especialmente acuñadas para el caso. Esto se llevó a cabo en solemne ceremonia, tanto en la capital como en las provincias donde estos residían. Así lo narra el historiador Eduardo Posada en Numismática Colombiana, una rareza bibliográfica cuyo primer volumen, dedicado a medallas y condecoraciones, fue publicado inicialmente en 1937, con una segunda edición en 1938, ambas producto de la Imprenta Nacional de Bogotá. Dado el cúmulo de información que trae Posada sobre cada pieza que incluye en su libro, es de lamentar que los demás volúmenes nunca vieran la luz.

No dice Posada cuantas medallas se acuñaron, pero no serían muchos los participantes en las jornadas independentistas de 1810-1819 que aún vivían en 1873, una época cuando la expectativa de vida era muy inferior a la actual. Aunque Posada no pudo hallar la lista de los agraciados en Bogotá, para la entrega a los próceres residentes en las provincias se comisionó a los gobernadores y para Antioquia se remitieron seis medallas, para ser entregadas a Braulio Henao, José María Botero, Francisco Giraldo, Joaquín Montoya, Andrés Alzate y Francisco Villa.

Al Cauca se enviaron nueve medallas, una de ellas le fue entregada al general Mosquera en su hacienda Coconuco, otras se entregaron en Pasto a Francisco Uscátegui y Custodio Rivera; en Popayán a Mariano Mosquera; en Cartago a Anselmo Soto; en Buenaventura a Federico de Cros; en Buga a José Antonio Concha; otra se entregó a Francisco Aguilar en lugar no precisado. Posada ignoraba quien recibió la novena medalla.